Autor

Carolina

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Aunque no lo parezca, vender una propiedad para comprar otra es una transacción de lo más común. Muchas veces, una persona necesita mudarse por trabajo, decide cambiar de vivienda por una más grande o más pequeña, quiere dar un giro a su vida y trasladarse al campo o cerca del mar. Si te encuentras en una situación de este tipo, no dejes de leer este artículo con sus consejos que te servirá a la hora de organizarte en la compra-venta.

Muchos factores contribuyen a tomar la decisión de mudarse de casa o piso. Puede ser por trabajo, porque la vivienda ha quedado pequeña o para realizar un cambio de vida, entre otras razones. Si te ves reflejado en alguna de estas circunstancias, necesitas organizarte para que la simultaneidad en la transmisión del inmueble sea exitosa.

Para evitar que se presenten problemas innecesarios durante la operación, ciertas etapas deben estar bien delimitadas y ordenadas. En esta nota encontrarás tips para no desesperar en el intento. Veamos esas etapas que puedes seguir en los siguientes consejos:

Vender una propiedad para comprar otra: Planificación de tiempos

Para vender y comprar una vivienda en simultáneo, la planificación es esencial. Precisar los plazos que te llevará hacer una y otra cosa debería responder a las siguientes cuestiones:

  • ¿Debes recurrir al dinero de la venta para poder comprar el nuevo inmueble? De ser así, intenta formalizar la venta antes de comprar el otro.
  • ¿Qué tiempos manejas entre la firma de las arras (seña en forma de garantía que llevan los contratos) hasta la firma de la escritura?
  • ¿Qué tiempos tienes para completar la compra de la nueva casa?
  • ¿Cuándo deberás pagar los impuestos sobre la venta? ¿Y cuándo los de la compra?

Estas preguntas te guiarán hacia una planificación real y concreta en tu propósito de compra-venta.

Analiza el mercado inmobiliario

Analizar el mercado inmobiliario es siempre necesario. En este caso es fundamental para informarte cómo vender una construcción para comprar otra. Entender la oferta y la demanda será un must para lograr una operación exitosa.

  • Acerca de la venta:

Deberás averiguar cómo se ha desarrollado el precio de las viviendas últimamente, cuál es la relación oferta-demanda por tu zona, si tu vivienda cumple con los requerimientos de las búsquedas de compradores y los tiempos aproximados de ventas.

  • Acerca de la compra:

Una vez que hayas recabado la información sobre la venta, deberás enfocarte en los siguientes puntos: las facilidades que ofrecen los bancos (o no) para la obtención de hipotecas, los indicadores hipotecarios como el Euríbor (el Tipo Europeo de Oferta Interbancaria -Euro InterBank Offered Rate, en inglés-) y la oferta de la zona a donde quisieras mudarte.

Si estos temas te sobrepasan, puedes contactarte con un agente inmobiliario que te orientará con las preguntas. Por otro lado, al conocer la realidad inmobiliaria de la época y áreas que te interesan, podrás determinar si el momento de realizar la operación es propicio. Por ejemplo, si los precios están subiendo en el área que te incumbe, las hipotecas están fácilmente disponibles y las tasas de interés están bajando, entonces el mercado está bien posicionado para ambas operaciones.

Vender tu casa

Cuando hayas hecho la investigación de campo y te hayas resuelto por la operación, lo más prudentes es realizar diferentes tasaciones para determinar el precio que pondrás a tu inmueble. Una vez que tu vivienda tenga el precio que hayas decidido, puedes publicar la oferta en los variados portales inmobiliarios, incluso antes de tener en vista la nueva propiedad.

Esto obedece a una razón: cuando sepas con qué dinero vas a contar, podrás decidir de manera realista y sobre seguro el presupuesto que destinarás a la nueva propiedad. Quizás aspires a vender por un valor determinado, pero debes saber que generalmente el precio (definido por la oferta y demanda) puede oscilar hasta un 20% más bajo.

Ejemplo: pones tu propiedad a 300.000€, puedes venderla finalmente por 240.00€.  Entonces, para no crear falsas expectativas y saber si tu vivienda está en precio de mercado, cuando la publiques deberás examinar el comportamiento de los compradores de una manera muy sencilla. ¿Cómo? Pues, por ejemplo, si no recibes ofertas de potenciales compradores, es probable que el precio sea excesivo. Por el contrario, si recibes demasiadas ofertas, el valor es inferior al precio de mercado. Por último, si recibes ofertas de manera moderada, es seguro que la propiedad esté a buen precio.

Planifica los gastos de la operación

Además de tener un presupuesto para la compra si empiezas por la venta de tu propiedad, debes tener presente los gastos de las dos transacciones.

A la hora de la venta, los gastos e impuestos rondan entre un 5% y un 15% sobre el valor de la vivienda. Estos son:

No dejes pasar el dato de que se puede peticionar la exención del IRPF cuando se vende una propiedad en la que vives para comprar otra en la que te mudes.

Por su parte, a la hora de la compra, los gastos ascienden a 12% del valor de la vivienda, aproximadamente. Y se traducen en:

  • Gastos de la notaría a la hora de firmar la escritura.
  • Gastos de gestoría, por si solicitas una hipoteca.
  • Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.
  • Inscripción de la vivienda en el Registro de la Propiedad.

Busca tu nueva casa

A esta altura, tendrás más en claro el presupuesto que tienes para comprar la nueva vivienda. Pues, ¡a buscar! Los portales inmobiliarios pueden resultar un buen punto de partida y una opción recomendada. Es aquí donde volvemos al punto inicial de planificación de tiempos, ¡y todo cierra!

Vender una propiedad para comprar otra: Algunos problemas (y soluciones) en la transacción

Como te dijimos al principio, algunos problemas pueden presentarse y hacer demorar una u otra operación. Por eso, a continuación te hablamos de ellos y cómo resolverlos para que los tengas en cuenta y no te pillen por sorpresa.

  • Que surja un comprador de manera rápida y aún no tengas decidido tu lugar para mudarte. En este caso, puedes beneficiarte de un contrato de arras. Así tendrás un paraguas legal y cierta garantía de que la venta se realizará en un tiempo estipulado. Pero no te olvides de que si no concretas la operación en ese tiempo, deberás abonar la garantía en duplicado.

También podrías apelar al comprador, negociando un plazo de 2 o 3 meses para la firma de la escritura. Esto te permitirá tener tiempo suficiente como para encontrar tu nueva casa.

  • Que surja una vivienda nueva antes de que aparezca un comprador. Dadas así las cosas, puedes recurrir a negociar con el vendedor de esa vivienda un plazo para la transacción que convenga a las dos partes. Otra opción sería rever el valor de venta de tu propiedad para concretar lo más rápido posible o acudir a un iBuyer, empresas que se dedican a comprar casas al contado.

¿Conviene comprar y vender en un mismo año?

Sí, puesto que la carga impositiva es la misma que hacerla en plazos más largos como dos o diez años. La nueva reglamentación del impuesto de plusvalía municipal contempla un método de cálculo diferente que hasta noviembre de 2021, y desde entonces se debe pagar el impuesto siempre, más allá del tiempo transcurrido entre la compra y la venta.

Vender una propiedad para comprar otra:¿Qué hacer si la casa tiene una hipoteca?

Si la casa se vende con una hipoteca, el producto de la venta generalmente se usa para pagar la deuda. Para hacer esto, debes solicitar al banco un certificado de deuda pendiente. Por su parte, el comprador pedirá un mínimo de dos cheques, uno para ti y otro para el banco, por el importe pendiente, más una comisión por cancelación anticipada. Otra opción es obtener una hipoteca puente, que es una alternativa diseñada específicamente para personas que están vendiendo su casa con una hipoteca para comprar otra. Así es como el banco ofrece una nueva hipoteca con dos casas como garantía y tú tendrás un plazo, generalmente de seis meses a tres años, para vender su antigua propiedad. Una vez que encuentres un comprador, tendrás que pagar tu deuda, desocupar la propiedad anterior y comenzar a pagar la nueva hipoteca.

Esperamos que nuestro post te haya sido útil, si tienes algún comentario puedes hacerlo en la casilla debajo del post. ¡Te responderemos a la brevedad!

Dejamos a continuación otro artículo que puede ser de tu interés

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Hace pocos días hemos hablado sobre un recorrido de siete días por la ruta gastronómica de nuestro país. Ese itinerario tenía la peculiaridad de comenzar por Sevilla hasta llegar a Extremadura. Hemos pasado por las principales comunidades en busca de platos típicos. Y hemos dicho que los destinos turísticos (otra de nuestras secciones) se complementan muy bien con el descubrimiento de las comidas tradicionales de España.

Entonces, en este artículo presentamos la segunda y última parte de este viaje gastronómico para completar una semana de buen comer. ¿Estás preparado?

Comidas tradicionales de España: en la ruta de los tres días

En este blog hemos explorado con interés una gran variedad de lugares culturales. Hemos resaltado el abundante legado arquitectónico y sugerido destinos vacacionales que invitan tanto a la aventura como al relax. Sin embargo, ¿qué sería de un viaje a España sin sumergirse en su exquisita y diversa gastronomía?

En otros artículos, la capital de Andalucía representó un punto de partida ideal para el periplo culinario. Sevilla proporciona una introducción perfecta a las delicias culinarias tradicionales de nuestro país. Hemos degustado desde el gazpacho regional hasta el exquisito salmorejo, pasando por las tapas más deliciosas que puedas imaginar. Sin dudas, los destinos turísticos y las experiencias gastronómicas se entrelazan en nuestro fascinante país.

El itinerario culmina en este artículo con las últimas tres paradas. En su totalidad, es tan solo una muestra de las comidas tradicionales de España que nos ofrecen las distintas rutas gastronómicas. ¡A preparar el paladar y las maletas para la travesía!

Vitoria: comidas tradicionales de España y tradición vasca

Hoy presentamos la encantadora ciudad de Vitoria, en el País Vasco. Es conocida como la «ciudad verde» debido a sus numerosos parques y espacios naturales. Con su pintoresco barrio medieval y su imponente catedral gótica, Vitoria nos recibe con su encanto histórico.

Para comenzar nuestra experiencia culinaria en Vitoria, nada mejor que un revuelto de perretxikos como aperitivo. Estos hongos silvestres, típicos de la región, se combinan con huevos revueltos para crear un plato que nos sumerge en los sabores de la tierra.

Si buscamos un plato más sustancioso, el cocido vitoriano es una opción que no puede faltar en nuestra lista. Este guiso tradicional, elaborado con garbanzos, verduras, carne de cerdo y chorizo, reconforta al cuerpo, especialmente en los días fríos de invierno. Las habitas a la vitoriana, por otro lado, son una opción igualmente tentadora, con habas tiernas cocinadas con jamón, cebolla y tomate.

Dentro de la sección de verduras, las pencas de acelga rellenas son una verdadera joya de la gastronomía del lugar. Las pencas de acelga se rellenan con una mezcla de carne picada, ajo, perejil y especias. Luego se cubren con una suave salsa de tomate y se hornean hasta que quedan tiernas y doradas. 

Para terminar, nada mejor que el goxua. Este es un postre tradicional que combina capas de bizcocho, crema y caramelo, creando un contraste de sabores y texturas. Y finalmente, brindamos con sidra, una bebida muy consumida en este lugar.

Aranda de Duero: vino tinto que acompaña todas las opciones

Continuamos nuestro recorrido por la península hasta llegar a la pintoresca localidad de Aranda de Duero, situada en la provincia de Burgos. Esta ciudad es especialmente conocida por sus vinos tintos de renombre, que complementan a la perfección su deliciosa oferta gastronómica.

Es imperativo disfrutar del plato estrella de la región: el lechazo asado. Este cordero, asado lentamente en hornos de leña tradicionales, se caracteriza por su piel crujiente y su carne tierna y jugosa. El vino tinto de la zona realza los sabores de este manjar, creando una combinación que deleitará a cualquier amante de la buena comida y el buen vino.

Además, Aranda de Duero también es famosa por sus productos locales. Ellos son: el queso de oveja, la morcilla, el calducho y los chorizos botagueños. Estos productos son el resultado de siglos de tradición y artesanía, y son apreciados en toda España por su calidad y sabor.

Entre los platos más típicos de la región también se encuentran los hongos, los cangrejos de río y las chuletillas de lechal. Los hongos, en particular, son una especialidad de la zona y se pueden encontrar en una amplia variedad de platos, desde guisos hasta revueltos y salsas.

En Aranda de Duero una torta es el postre tradicional que varía según la temporada y la región. Pero que siempre deleita con su sabor dulce y su textura esponjosa.

Plasencia, fin de recorrido

Nuestra ruta culinaria nos lleva ahora al final del recorrido por las comidas tradicionales de España. La comunidad autónoma de Extremadura, más específicamente a la encantadora ciudad de Plasencia, es el lugar indicado. Con sus imponentes murallas y su animada plaza mayor, Plasencia nos recibe con una rica historia cultural.

Uno de los platos más emblemáticos de la región es la palomita. Es una deliciosa ensaladilla rusa servida sobre una corteza de trigo, que combina la frescura de las verduras con la suavidad de la mayonesa y la textura crujiente del pan. La morcilla de kiko es otra especialidad local que merece ser probada, con su sabor intenso y su textura cremosa. Puede ir acompañada de un hígado encebollado que realza aún más su sabor.

El zorongollo, también conocido como el «extremeño», es otro plato típico de la región. Se elabora con pimientos asados, patatas cocidas, jamón serrano y cebolla, todo ello aliñado con aceite de oliva y vinagre. Las migas extremeñas es el plato más popular.

Además, la ciudad es conocida por su cochifrito, un plato de cerdo frito en su propia grasa y sazonado con ajo y especias. Se sirve caliente y crujiente. También por su chanfaina, un guiso tradicional elaborado con vísceras de cordero o cabrito, que se cocina lentamente con cebolla, pimiento, ajo y especias.

Para terminar nuestra experiencia gastronómica por las comunidades autónomas en Plasencia, nada mejor que unas perrunillas. Estos son un dulce típico de la región que se elabora con masa de harina, manteca de cerdo, azúcar y canela, creando una galleta dulce y crujiente que se derrite en la boca.

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