Nuevos y tradicionales bares, restaurantes y lugares de copas se han encontrado tanto con barceloneses como en visitantes un tranquilo lugar del que disfrutar.
Rincón con historia y encanto de Barcelona, el barrio del Poble Sec está a poca distancia de la cultura y las zonas verdes de Montjuic. A sólo unos minutos de Las Ramblas o el mar y junto a la impactante Plaza de España y la Fira de Barcelona.
El Poble Sec puede no ser tan elegante como las calles de la zona alta, ni tan hipster como el barrio de Sant Antoni. Pero no lo necesita. Los restaurantes de siempre, los nuevos locales para gustos diversos y una vida de barrio multicultural lo convierten en zona de interés.
Atrévete a cruzar el Paralelo. ¡No te arrepentirás!
La oferta culinaria del barrio es diversa como el público que llena sus calles. Desde lugares para un plan desenfadado con vermut y algo para picar hasta auténticos templos de peregrinaje en busca de nuevas experiencias culinarias. Cualquiera de ellos te permite encontrar un nuevo sitio al que amar y del que disfrutar.
Es la Avenida del Paral.lel, una auténtica milla de oro gastronómica en Barcelona.
Sant Gervasi-La Bonanova mantiene un encanto y personalidad que no se encuentra en otros barrios de la ciudad. Símbolo de la prosperidad barcelonesa, multitud de edificios modernistas junto a modernos establecimientos llenan de vida sus calles.
Entre los barrios de la zona alta de Barcelona, Sant Gervasi-La Bonanova fue uno de los últimos barrios en incorporarse a la gran Barcelona.
Su origen es el antiguo municipio de Sant Gervasi de Cassoles. Y tras ser descubierto por burgueses barceloneses en la segunda mitad del siglo XIX, el antiguo pueblo se transformó. Pasó a convertirse en un lugar de veraneo, y ricos industriales construyeron su segunda residencia en los alrededores de las calles Ganduxer y Mandri. Lugares que mantienen una increíble vitalidad pero también pequeños oasis como el Turó Parc.
La ciudad ofrece una propuesta urbanística única. A través de la arquitectura de Barcelona se descubres los momentos más importantes en su historia, recorriendo sus edificios más emblemáticos. En este post de Oi Real Estate, queremos contarte acerca de lugares destacados que representan diferentes momentos en la Arquitectura de Barcelona.
A lo largo de su historia, existen tres momentos destacables que la han llevado a tener un Universo creativo propio.
El primer momento clave coincide con la eclosión del comercio mediterráneo y de un imperio en expansión.
Fue entonces, durante el siglo XIII, cuando nace el actual centro histórico repleto de edificios góticos. Destacar uno sería complicado, pero entre los más místicos y bellos siempre encontraremos a la iglesia de Santa María del Mar.
Más tarde, a finales del siglo XIX, Barcelona tuvo su segunda gran época con el derribo de las murallas medievales y el proyecto de expansión urbana que trajo el Eixample. Fue una liberación de la arquitectura que también abrió las puertas a la imaginación de los modernistas.
Hace pocos días hemos hablado sobre un recorrido de siete días por la ruta gastronómica de nuestro país. Ese itinerario tenía la peculiaridad de comenzar por Sevilla hasta llegar a Extremadura. Hemos pasado por las principales comunidades en busca de platos típicos. Y hemos dicho que los destinos turísticos (otra de nuestras secciones) se complementan muy bien con el descubrimiento de las comidas tradicionales de España.
Entonces, en este artículo presentamos la segunda y última parte de este viaje gastronómico para completar una semana de buen comer. ¿Estás preparado?
En este blog hemos explorado con interés una gran variedad de lugares culturales. Hemos resaltado el abundante legado arquitectónico y sugerido destinos vacacionales que invitan tanto a la aventura como al relax. Sin embargo, ¿qué sería de un viaje a España sin sumergirse en su exquisita y diversa gastronomía?
En otros artículos, la capital de Andalucía representó un punto de partida ideal para el periplo culinario. Sevilla proporciona una introducción perfecta a las delicias culinarias tradicionales de nuestro país. Hemos degustado desde el gazpacho regional hasta el exquisito salmorejo, pasando por las tapas más deliciosas que puedas imaginar. Sin dudas, los destinos turísticos y las experiencias gastronómicas se entrelazan en nuestro fascinante país.
El itinerario culmina en este artículo con las últimas tres paradas. En su totalidad, es tan solo una muestra de las comidas tradicionales de España que nos ofrecen las distintas rutas gastronómicas. ¡A preparar el paladar y las maletas para la travesía!
Vitoria: comidas tradicionales de España y tradición vasca
Hoy presentamos la encantadora ciudad de Vitoria, en el País Vasco. Es conocida como la «ciudad verde» debido a sus numerosos parques y espacios naturales. Con su pintoresco barrio medieval y su imponente catedral gótica, Vitoria nos recibe con su encanto histórico.
Para comenzar nuestra experiencia culinaria en Vitoria, nada mejor que un revuelto de perretxikos como aperitivo. Estos hongos silvestres, típicos de la región, se combinan con huevos revueltos para crear un plato que nos sumerge en los sabores de la tierra.
Si buscamos un plato más sustancioso, el cocido vitoriano es una opción que no puede faltar en nuestra lista. Este guiso tradicional, elaborado con garbanzos, verduras, carne de cerdo y chorizo, reconforta al cuerpo, especialmente en los días fríos de invierno. Las habitas a la vitoriana, por otro lado, son una opción igualmente tentadora, con habas tiernas cocinadas con jamón, cebolla y tomate.
Dentro de la sección de verduras, las pencas de acelga rellenas son una verdadera joya de la gastronomía del lugar. Las pencas de acelga se rellenan con una mezcla de carne picada, ajo, perejil y especias. Luego se cubren con una suave salsa de tomate y se hornean hasta que quedan tiernas y doradas.
Para terminar, nada mejor que el goxua. Este es un postre tradicional que combina capas de bizcocho, crema y caramelo, creando un contraste de sabores y texturas. Y finalmente, brindamos con sidra, una bebida muy consumida en este lugar.
Aranda de Duero: vino tinto que acompaña todas las opciones
Continuamos nuestro recorrido por la península hasta llegar a la pintoresca localidad de Aranda de Duero, situada en la provincia de Burgos. Esta ciudad es especialmente conocida por sus vinos tintos de renombre, que complementan a la perfección su deliciosa oferta gastronómica.
Es imperativo disfrutar del plato estrella de la región: el lechazo asado. Este cordero, asado lentamente en hornos de leña tradicionales, se caracteriza por su piel crujiente y su carne tierna y jugosa. El vino tinto de la zona realza los sabores de este manjar, creando una combinación que deleitará a cualquier amante de la buena comida y el buen vino.
Además, Aranda de Duero también es famosa por sus productos locales. Ellos son: el queso de oveja, la morcilla, el calducho y los chorizos botagueños. Estos productos son el resultado de siglos de tradición y artesanía, y son apreciados en toda España por su calidad y sabor.
Entre los platos más típicos de la región también se encuentran los hongos, los cangrejos de río y las chuletillas de lechal. Los hongos, en particular, son una especialidad de la zona y se pueden encontrar en una amplia variedad de platos, desde guisos hasta revueltos y salsas.
En Aranda de Duero una torta es el postre tradicional que varía según la temporada y la región. Pero que siempre deleita con su sabor dulce y su textura esponjosa.
Plasencia, fin de recorrido
Nuestra ruta culinaria nos lleva ahora al final del recorrido por las comidas tradicionales de España. La comunidad autónoma de Extremadura, más específicamente a la encantadora ciudad de Plasencia, es el lugar indicado. Con sus imponentes murallas y su animada plaza mayor, Plasencia nos recibe con una rica historia cultural.
Uno de los platos más emblemáticos de la región es la palomita. Es una deliciosa ensaladilla rusa servida sobre una corteza de trigo, que combina la frescura de las verduras con la suavidad de la mayonesa y la textura crujiente del pan. La morcilla de kiko es otra especialidad local que merece ser probada, con su sabor intenso y su textura cremosa. Puede ir acompañada de un hígado encebollado que realza aún más su sabor.
El zorongollo, también conocido como el «extremeño», es otro plato típico de la región. Se elabora con pimientos asados, patatas cocidas, jamón serrano y cebolla, todo ello aliñado con aceite de oliva y vinagre. Las migas extremeñas es el plato más popular.
Además, la ciudad es conocida por su cochifrito, un plato de cerdo frito en su propia grasa y sazonado con ajo y especias. Se sirve caliente y crujiente. También por su chanfaina, un guiso tradicional elaborado con vísceras de cordero o cabrito, que se cocina lentamente con cebolla, pimiento, ajo y especias.
Para terminar nuestra experiencia gastronómica por las comunidades autónomas en Plasencia, nada mejor que unas perrunillas. Estos son un dulce típico de la región que se elabora con masa de harina, manteca de cerdo, azúcar y canela, creando una galleta dulce y crujiente que se derrite en la boca.